Pústula Maligna.-
No debemos confundir Ántrax en castellano (enfermedad cutánea benigna), provocada por estafilococos, pues nada tiene que ver con
Carbunco
(enfermedad mortal) denominada Anthrax en inglés.
El
Carbunco es una enfermedad del ganado que en España es
endémica y está difundida entre los animales de nuestra cabaña ganadera -corderos, cabras y vacas y, menos frecuentemente, entre cerdos y
caballos- que raramente se trasmite al hombre; su agente causal es una bacteria tipo
bacilo denominada "Bacilus Anthracis"
de la familia de los "Bacilos Esporulados
Aerobios". Esto quiere decir que se reproduce por
esporas muy resistentes que se conservan mucho tiempo a la intemperie (en contacto con el oxígeno) y en ambiente húmedo y cálido.
Esta enfermedad tiene tres formas clínicas en el ser humano, dependiendo de la puerta de entrada del bacilo:
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Carbunco cutáneo:
La enfermedad tiene un período de Incubación de varios horas a 3, 4 días. La entrada la constituyen las heridas o
picaduras ya existentes, están expuestos los ganaderos, manipuladores de cueros y pieles, curtidores, veterinarios, etc.
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Se produce una lesión típica
en forma de pápula roja, con centro
oscuro, negro o violáceo que posteriormente se vesiculiza formándose, en último
término, una escara gangrenosa insensible. |
Alrededor de esta lesión primaria se forman una serie de vesículas
hijas muy características. La curación tiene lugar por
esfacelación y desprendimiento de la
escara. Otras veces, sin embargo, con la
esfacelación la enfermedad se extiende con gran hinchazón y
linfangitis que conlleva una grave afectación del
estado general, que puede culminar en una sepsis de muy
mal pronóstico.
Representa
un 95% de los casos y tiene una mortalidad baja. |
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Carbunco pulmonar (variedad mortal):
Constituye la denominada enfermedad
de los cardadores de lana y de los traperos ya que antiguamente se daba entre aquellos trabajadores que desempeñaban su trabajo en ambientes
con pulvígenos de lana que contienen esporas, y los que escarbaban los basureros y levantaban
polvo contaminados con esporas del bacilo.
Las esporas
se aspiran con el aire que respiramos y se acantonan en el tracto respiratorio, donde desarrollan las bacterias
dispuestas a emitir toxinas en breve espacio de tiempo. Los síntomas son parecidos a los gripales. Posteriormente se produce una mejoría aparente con empeoramiento en 1 o 2 días,
disnea,
fallo circulatorio, mediastinitis y derrame pleural. Se produce una
bronconeumonía atípica y gravísima debida a la
inhalación de las esporas que suelta una toxina que produce hemorragias internas, edema pulmonar, muerte de los tejidos y finalmente,
fracaso multiorgánico y muerte. Este tipo de Carbunco produce gran morbilidad y una mortalidad del 95% de los casos no tratados a tiempo.
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Carbunco intestinal:
Muchísimo más raro que los anteriores es la forma menos frecuente de la enfermedad, existen remotas posibilidades de describir
en la actualidad algún caso, se produce por el consumo de carne contaminada mal cocinada que proviene de animales enfermos. Da lugar a un cuadro
de gastroenteritis, muy grave,
parecido al Cólera. En el 25% al 60% de los casos es mortal, debido a la dificultad de un diagnóstico precoz, aunque se
han descrito casos leves de curación
espontánea.
Tratamiento:
La penicilina G se ha mostrado muy eficaz contra esta enfermedad en la variante cutánea, soliendo bastar de 6 a 8 días
de tratamiento. Actualmente existen otros antibióticos selectivos que se han mostrado muy eficaces, como la Ciprofloxacina.
y como reserva de ésta, la Doxiciclina. La principal complicación es la insuficiencia circulatoria.
Profilaxis:
Aislamiento de los animales sospechosos de padecer la enfermedad, y de confirmarse la enfermedad, sacrificio de los mismos
incinerando los cadáveres.
Examen veterinario de pieles, pelos, lanas, etc., de animales. Si están contaminados se prohibirá su venta y se destruirán.
Vacunación del ganado por el método Pasteur
Protección individual de las profesiones expuestas -matarifes, carniceros, ganaderos, traperos, esquiladores, cardadores,
veterinarios, etc.-, en la que la vacunación está contraindicada por el peligro que entraña.
Aislamiento de los enfermos y gran asepsia en las curas.
Aconsejamos:
Hay que desdramatizar. El carbunco en España siempre ha convivido en el medio rural con la cabaña animal y la población humana,
abundando los casos registrados todos los años. Estadísticamente la mortalidad de humanos en la actualidad es nula.
Pero ahora tenemos una variante de origen criminal, posiblemente de cepas manipuladas biotecnológicamente en el laboratorio por
humanos, por lo que no menospreciaremos y prestaremos especial atención a los brotes de este origen.
Por eso, esta enfermedad, sobre todo en las dos variantes -pulmonar e intestinal- requiere un diagnóstico diferencial precoz,
pues es muy importante y decisivo para su evolución comenzar cuanto antes el tratamiento con antibióticos específicos.
Por ello, en cuanto aparezcan los primeros síntomas, similares a los de cualquier catarro común, se debe acudir a un centro
médico donde se nos diagnostique y se nos derive al hospital si fuese necesario, -las administraciones públicas tienen el deber de dar las directrices
específicas y los protocolos a utilizar por los profesionales sanitarios-.
El
carbunco diagnosticado a tiempo reduce su morbilidad y mortalidad.
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